En otras tazas dejas las peguntas sobre nosotros...
Ey, has escuchado las nuevas canciones?
Cómo suenan
ya
sin nosotros.
A veces quisiera adivinar
cuánto de distancia
queda
entre tu voz
y la mía.
Igual, ya nada de aquella madera puede volver a ser árbol.
Solo las nubes de aquellos cielos saben del árbol y sus gorriones.
Muchas astillas quedan aún, anunciado lo que fué.
Algunos rayos de sol se sienten tan cálidos como mis pájaros.
El cajón de madera sueña los cantos de los pájaros que venían hasta él, como un aroma a chocolate en el más frío invierno.